Tiempo de podar, tiempo de esperar…

El huerto del fraile

Tiempo de podar, tiempo de esperar…

 

Eines de podar color 2

Antes de entrar de pleno en el tiempo invernal se deben podar adecuadamente las plantas de nuestro huerto y jardín. En unas anotaciones manuscritas de un propietario rural, Llorenç Forcada, fechadas en 1745, se aconseja al agricultor que debe fijarse, de manera muy atenta, en las fases de la luna a la hora de plantar y de podar: «Que todas las plantas, y así mismo los árboles que en todo el año no pierden la hoja, como son los claveles de pomo, clavellinas y otros semejantes, se han de sembrar, plantar y podar en luna nueva, y los que pierdan la hoja, en Luna vieja. Para los que no saben leer, para conocer si la luna es vieja o nueva, se debe mirar a la luna, y si ésta tiene las puntas hacia oriente denota que es nueva, y si las puntas son al contrario denota que es vieja, prestando atención a este verso que dice: luna creciente puntas a oriente, luna menguante puntas hacia adelante» (Noticias para saber cultivar, f. 2).

De las plantas del jardín que necesitan ser podadas ya antes de entrar en el otoño se encuentra el lilo (lat., Syringa vulgaris) que es un arbolillo -llamado popularmente avellano de las Indias– de hojas cordiformes y con flores muy olorosas, blancas o moradas, situadas en racimos que, cuando crecen demasiado los tallos entonces estos racimos de flores se apagan y, por ello, se debe podar periódicamente. El momento más adecuado para la poda es poco antes de que las flores se marchiten del todo y, aunque se tengan que sacrificar algunas flores tiernas, esta poda pre-otoñal ayudará enormemente a la planta para que tenga mucha más energía para desarrollarse. Conviene, sin embargo, no cortar más de una tercera parte del arbusto y acabar de afinar la poda antes de entrar en el invierno eliminando, entonces, los tallos muertos, enfermos o demasiado gruesos y, así, mantener el rejuvenecimiento de la planta y, después de esperar durante los meses de invierno, obtener con estas podas una mejor floración.

Fra Valentí Serra de Manresa, capuchino