Propiedades del albaricoque

La huerta del fraile

 

LOS ALBARICOQUES SON ANTIOXIDANTES

El albaricoque (lat., Prunus armenicana) se puede calificar como la fruta veraniega por excelencia. Su tamaño es más bien pequeño y disfruta de un tacto muy delicado, con un sabor ligeramente ácido al paladar, especialmente la variante llamada «de mejilla roja» que son unos albaricoques de aspecto bastante robusto, muy extendidos en la Península Ibérica. A propósito de esta fruta veraniega los antiguos hortelanos conventuales afirmaron que: «el fruto del albaricoque es casi redondo, de una a dos pulgadas de largo, de un amarillo claro o blanco, y a veces en parte encarnado. Dentro tiene un hueso que encierra una almendra». El hueso del albaricoque «de mejilla roja» contiene un aceite bastante parecido al de la almendra amarga, y es muy apreciado en los obradores de repostería. Este aceite también se utiliza como condimento en diferentes preparados culinarios y, también, en la cosmética femenina como suavizante de la piel y para dar más elasticidad al tejido cutáneo.

En cuanto a las propiedades nutritivas del albaricoque, hay que señalar que tiene un aporte energético más bien bajo, con pocos hidratos de carbono, y que disfruta de una gran cantidad de fibra que favorece mucho el tránsito intestinal y actúa como un laxante fino, nada agresivo. Por otra parte, el albaricoque es una fuente de vitamina A y C, a la vez que un poderoso antioxidante que aporta notables beneficios a la piel, el cabello, las mucosas y los huesos. También es una fruta agraciada en potasio, un elemento muy necesario para el funcionamiento del sistema muscular.

En los encurtidos de tradición rural y monástica, se solían deshidratar los albaricoques a través de un proceso de secado al sol; estos albaricoques secos son los llamados “orejones”, que se usan en ciertos guisos y rellenos. Con este proceso de secado, sin embargo, se altera la composición de los albaricoques ya que si bien se mantienen los niveles de grasas aumentan, y notablemente, las calorías. En el artículo que viene os hablaré, si Dios quiere, sobre el cultivo y las propiedades del melón.

 

Fray Valentí Serra de Manresa, es religioso capuchino

y colaborador del Calendario del Ermitaño de los Pirineos