La misteriosa paternidad
del telescopio

LA MISTERIOSA PATERNIDAD DEL TELESCOPIO

 

La observación del firmamento experimentó un gran avance a partir de la invención y uso del telescopio. Este instrumento óptico concebido, en un principio, a partir de un tubo y dos lentes, permite visualizar objetos lejanos con cierto detalle que a simple vista pasarían desapercibidos. El telescopio es, sin duda alguna, el instrumento que revolucionó la observación del firmamento. Galileo Galilei consiguió el 1609, a partir de un humilde telescopio de veinte aumentos, acercarse a los cráteres de la luna, ver Júpiter e identificar algunas estrellas, inaugurando así la astronomía moderna.

La primera patente conocida de un telescopio dióptico data del año 1608 y fue registrada en la ciudad de La Haya por el holandés Hans Lippershey, quien ha sido considerado durante centurias el inventor del artefacto.

Pero la titularidad del invento es discutida. Como hemos visto, Lippershey conseguía la patente del telescopio fechada el 2 de octubre de 1608. Pocos días después, el 14 de octubre, Zacharias Janssen solicitaba una patente para un instrumento similar, y el 17 del mismo mes y en la misma ciudad, Jacob Metius hacia también su correspondiente solicitud. ¿Casualidad? ¿Competencia desleal por parte de alguno de los concurrentes?

Un artículo del investigador Nick Pelling aparecido en 2008 en la revista británica History Today, revela información que desplaza el invento a Cataluña, concretamente a la ciudad de Girona y dieciocho años antes. En este caso, el inventor sería el fabricante de lentes Joan Roget, que en 1590 ya había construido y vendido “olleres de llarga vista”.

Pelling concluye la autoría del invento óptico a Roget apoyándose en diversas documentaciones y en las investigaciones del optometrista Josep Maria Simón de Guilleuma publicadas en 1959 y que ya daban cuenta de Joan Roget y su invento.

Una vez demostrado que Roget fue el inventor del telescopio, Pelling plantea, a partir de la lectura de diversos inventarios, una interesante hipótesis de como un telescopio parte de Cataluña hacia el norte uniendo a Roget con Lippershey, Janssen, y Metius para siempre.

La curiosa historia se inicia en Barcelona el 5 de septiembre de 1608 en una subasta de los bienes de Jaume Galvany, donde un desconocido pujó por una “ullera per mirar de lluny” que con toda seguridad era manufactura de Roget. Esta “ullera” viajó hasta la feria de Frankfurt donde, según un autor de la época, un tal Janssen intentó vender un artilugio para ver de lejos a un noble, que rechazó la oferta por tener una lente rota y ser de precio elevado. Es de suponer que Janssen estaba intentando vender un telescopio de segunda mano.

Acto seguido, y según Pelling, Janssen viaja a Holanda pensando en la posibilidad de que tiene entre sus manos un objeto con el que hacer negocio y se dispone a su fabricación. Pero Janssen no es óptico, y por tanto no sabe fabricar lentes por lo que recurre a los ópticos Lippershey y Metius. A partir de este momento, los secretos del invento ya no son solo del conocimiento de Janssen y se establece una carrera entre ellos por patentar el artefacto, olvidando que su creador fue Joan Roget quien construyó el primer telescopio en su taller de Girona.

Fray Ramón