LA HORA INTERNACIONAL

La coordinación del tiempo: la hora internacional

Durante mucho tiempo se aplicó a las naciones la hora local de cada población, un hecho que provocaba remarcables confusiones sobretodo a partir del siglo XIX, cuando medios de comunicación como el ferrocarril o el telégrafo se desarrollan enormemente. Por ello, se planteó la conveniencia de unificar la hora dentro de cada nación, aplicando, generalmente, la que correspondía a la capital. Así es como, por ejemplo, el servicio ferroviario en España se rigió durante muchos años por la hora del meridiano del Observatorio de Madrid. Entonces, la hora era la misma en todas las estaciones ferroviarias del país.

El creciente desarrollo del comercio y las comunicaciones hizo que la relaciones entre países fronterizos fueran en aumento, ante lo cual se hacía necesario unificar el tema del horario. Un claro ejemplo de la necesidad de esta unificación se daba entre España y Francia: la hora española ajustada al meridiano de Madrid difería en 24 m. y 6 s. con la hora francesa, que se regía por el meridiano de París, y los horarios de trenes internacionales, así como también los viajeros que pasaban la frontera en una u otra dirección, necesitaban tener presente esta diferencia y modificar la marcha de sus relojes para evitar confusiones que les podían ocasionar notables perjuicios.

Ya en la Conferencia del Meridiano celebrada en Washington en 1884, se planteó la idea de elegir un meridiano único  que reemplazase los numerosos existentes y se recomendó la adopción de un sistema uniforme de hora universal. Para fijar dicha hora se utilizaría el sistema de los Husos horarios, por el que la superficie terrestre se dividía en 24 partes para calcular la hora internacional (1 huso = 1 hora). Cada huso tiene como límite dos meridianos separados entre sí 15 gradosque resultan de dividir los 360 grados de la circunferencia terrestre en las 24 partes/horas. El meridiano de Greenwich se tomaría como base para trazar los husos horarios. El día universal comenzaría a medianoche (hora solar) en Greenwich, y tendría una duración de 24 horas.

Pero no fue hasta al cabo de veinte y ocho años cuando, en la llamada Conferencia Internacional de la Hora celebrada en París en 1912, se aprobó la regulación internacional de los husos horarios propuestos en Washington, y España y diecisiete naciones más se suman a un acuerdo para poner en práctica lo que ya habían regulado los científicos años antes.

Como ya se ha mencionado, el sistema de husos horarios establecía que la diferencia de unos lugares a otros fuera de horas enteras y completas y, en cambio, coincidieran los minutos y los segundos. Así el globo terráqueo quedaba dividido en 24 husos esféricos iguales, cada uno de 15º, que tienen como eje común el de rotación terrestre. Cada uno de estos husos equivale a una hora exacta, y todos los lugares comprendidos dentro de un huso deberán tener exactamente la misma hora. La unificación, que antes se había hecho parcialmente dentro de las naciones, ahora se hacía dentro de los husos geográficos definidos. El meridiano inicial debía ser el de Greenwich, situado más cerca de la esquina centro del primer huso, llamado U, o de la Europa occidental. Los otros husos van numerados del 1 al 23, y marchan siempre hacia Oriente; entre dos husos cercanos hay siempre la diferencia de una hora, y entre dos husos cualquiera está la diferencia de horas resultante de restar los números que los representan. Así, la diferencia de horas entre Filipinas, comprendida en el huso 8º. y Egipto, que se encuentra en el huso 2º. será 8-2 = 6 horas; entre Filipinas y España, 8-0 = 8 horas.