La festividad de San José

Vida y Milagros

 

La fiesta de San José

El día 19 de marzo celebramos la fiesta de San José que, cada año, suele ser un pequeño paréntesis dentro de la Cuaresma ya que permite romper las abstinencias cuaresmales, con la posibilidad de degustar en la mesa platos más sabrosos, especialmente los postres. Es el caso de la crema catalana, los buñuelos, las rosquillas y las txirloras, unas pastas también llamadas por su forma virutas de San José, muy típicas en la zona de Vizcaya y Navarra.

San José, esposo de María, la Virgen, y padre putativo de Jesús, el Mesías, era del linaje de David y es mencionado en la Sagrada Escritura, especialmente en los «Evangelios de la Infancia». Dado su comportamiento de hombre bueno y justo, es llamado por la tradición eclesial «el santo del silencio». En 1870 el papa Pío IX lo declaró patrono de la Iglesia universal, ya que esta es también «cuerpo de Cristo» y San José sigue custodiando y salvaguardando este «cuerpo místico de Cristo» desde el cielo. Según el calendario de la liturgia copto, ya desde el siglo VIII, se rendía culto a San José el día 20 de julio, pero en el siglo XV la liturgia romana colocó su fiesta en el día 19 de marzo; una fiesta que en 1621 se convirtió en obligatoria para toda la iglesia por orden del papa Gregorio XV, y que Santa Teresa de Jesús y los carmelitas descalzos contribuyeron enormemente a popularizar.

San José es el abogado de la «buena muerte» y es el patrón de artesanos y carpinteros y, sobre todo, de los padres de familia y, por ello, el día 19 de marzo se celebra «el día del padre». Antiguamente, los carpinteros, la tarde del día de San José solían sacar a la calle las virutas y restos de madera sin uso con los que hacían una hoguera para celebrar su fiesta gremial. Hoguera que, seguramente, sea el origen de las famosas «fallas» de Valencia. ¡A todos os deseo una feliz fiesta de San José, con Paz y Bien!

Fray Valentí Serra de Manresa, archivero de los capuchinos