Ciclámenes y abonos orgánicos

La huerta del Ermitaño 

A propósito de los ciclámenes

y los abonos orgánicos

 

Los fertilizantes de la tierra de carácter orgánico tienen muchas ventajas para una buena nutrición de las plantas de nuestras huertas y jardines, pues mejoran enormemente la calidad y la estructura del sustrato, reducen el desgaste o erosión de la tierra y, sobre todo, ayudan crear un ecosistema mucho más saludable ya que las hortalizas crecen a un ritmo más natural y saludable. Además, la utilización de los abonos orgánicos es una buena opción en el aspecto económico, mucho más que cualquier otra alternativa química que suele ser más cara además de ser nociva o perjudicial para el medio ambiente.

En tiempo otoñal se ha de abonar bien la tierra de los huertos y los jardines y reponer en macetas aquellas plantas que soportan las temperaturas frías, como el ciclamen, que es un vegetal que crece desde un bulbo o tubérculo bastante parecido a una patata pequeña. Las hojas del ciclamen se desarrollan durante el otoño y la flor aparece ya en invierno. Esta planta requiere una tierrcon una buena mezcla de turba y arena, y que sea bien fertilizada y drenada, ya que no le gusta nada ni el exceso de humedad y ni el embalse de agua. Al llegar la primavera, que es el momento de reposo del ciclamen, es preferible sacar el bulbo de la tierra y guardarlo en un lugar fresco alejado del sol envuelto en papel de periódico. Esta tarea se puede hacer en compañía de los niños, aprovechando que les suele gurtar mucho la horticultura y la jardinería, y para no perder ninguna oportunidad de instruirlos en el cultivo de las flores y hortalizas pensando en su futuro.

Fray Valentí Serra de Manresa,

archivero de los capuchinos