Arrope de panal con fruta

Los guisos del Ermitaño

Arrope de panal de miel con fruta

 

 

Raïm

 Antiguamente se llamaba «arrope» al jugo espeso procedente de la hervida de los panales de miel. Actualmente llamamos arrope al mosto de uva espesado por un proceso de ebullición y evaporación con el añadido de algunas frutas y hortalizas troceadas como la calabaza, manzana, berenjena, piel de naranja o cáscaras de melón. En cuanto al término arrope parece que vendría de la palabra árabe arrobb empleado para referirse al mosto hervido hasta que éste adquiere el espesor propia del jarabe. Algunos filólogos señalan que arrope provendría, seguramente, del término al-rubb para referirse a algo espeso y Sebastián de Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana publicado el año 1611 en Madrid, escribió que “arrope es el mosto cocido; es nombre arábigo y cuando un vino es nuevo y muy dulce también decimos que es arrope”.

El arrope se ha empleado en la medicina popular como laxante no agresivo y para templar los ataques de la bilis, especialmente aquel arrope elaborado con moras, drupa de saúco, pera o calabaza. A lo largo de los siglos se ha añadido al arrope alcohol o vino de grado elevado. También es muy oportuno confitar los frutos secos (nueces, almendras y avellanas con miel o con arrope de panal) e, incluso, confitar algunas variantes de la fruta verde (como el higo, el albaricoque o ciruela) por medio de un proceso de desecación o deshidratación exponiendo la fruta al sol para conseguir reducir el agua y así paralizar la acción de los gérmenes nocivos. Os invito, antes de entrar en otoño, a preparar un buen arrope con los excedentes de la fruta y hortalizas de vuestra huerta!

 

Fray Valentí Serra de Manresa,

es archivero de los capuchinos